El columpio de Jean-Honoré FragonardLa historia de esta obra es de amantes, como muchos de las obras que fueron encargadas en esos tiempos.
Pero el punto es el acto que plasma el cuadro, una chica en el columpio... esa sensación que da el balancearse en eso, una mezcla entre vértigo, un poco de susto a veces, alegría, diversión.
De cierta forma es como la vida... y hace rato que estoy sentada en el columpio sientiendo la brisa de los que están columpiandose; me detuve en algún minuto sin darme cuenta y el miedo a volver a sentir esas sensaciones es me mantiene en un pequeño balanceo pero con los pies en la tierra. La necesidad de tener la seguridad de pisar tierra firme, es más fuerte que la que da estar en el aire y que si te caes no sabes desde que altura será el golpe.
Para empezar sin miedos quizás necesite un empujoncito...
Etiquetas: Arte, Reflexiones

